Traducción pública:

Traducción Pública

¿Qué es?
Es la traducción de un documento redactado en un idioma extranjero al idioma nacional o del idioma nacional a un idioma extranjero que lleva la firma y el sello de un traductor público matriculado en el colegio profesional correspondiente. Con su firma y sello, el traductor actúa como fedatario de lo traducido y le otorga validez legal ante reparticiones y organismos públicos. En C.A.B.A., el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPCBA) es la entidad que legaliza la firma y el sello del traductor público insertos en las traducciones que cumplan estrictamente con las formalidades que exige la Ley n.º 20.305, que rige el ejercicio del traductor público. La traducción pública debe seguir un formato que no contenga espacios en blanco.
Pueden llevar firma digital u ológrafa.

Traducciones públicas: ¿qué se puede traducir?

  • Documentación personal: partidas de nacimiento, matrimonio, defunción, uniones convivenciales; certificados de antecedentes penales; DNI, pasaportes, visas, licencias; resúmenes y extractos bancarios; apostillas.
  • Documentos educativos: títulos y diplomas, certificados analíticos, certificados de materias aprobadas, programas de estudio, constancias de cursos realizados.
  • Documentación notarial: poderes, testimonios, escrituras o actas notariales, copias certificadas por escribano público, certificaciones de firmas.
  • Documentación societaria: documentos requeridos para inscribir sociedades extranjeras ante la Inspección General de Justicia (IGJ) de Argentina (Art. 123 de la Ley de Sociedades Comerciales n.º 19.550); actas constitutivas, estatutos, certificados y resoluciones de directivos; certificados de vigencia; registros de accionistas; constancias de inscripción; contratos comerciales; declaraciones juradas; poderes, actas de reuniones; acuerdos de confidencialidad (NDA); balances, estados contables, informes de precios de transferencia; documentos y políticas de RR. HH.; informes financieros; comunicados de prensa y boletines de noticias; prospectos de emisión; presentaciones ante la Securities and Exchange Commission (SEC); informes de sustentabilidad.
  • Documentación técnica: hojas de datos de seguridad; procedimientos; informes; guías de usuario; certificados de libre venta (medicamentos).

 

El traductor público: su importancia

  • Garantiza que los documentos oficiales traducidos al idioma de destino tengan el mismo valor y reconocimiento legal que los documentos redactados en el idioma original ante organismos públicos y privados, gobiernos y tribunales de cualquier país.
  • Se asegura de que el mensaje y el espíritu del documento original se mantengan intactos.
  • Además de especializarse en terminología legal, su capacitación le permite traducir documentos académicos, comerciales, financieros, educativos, de tecnologías de la información y marketing, entre otros.
  • Ofrece traducciones que no solo sean lingüísticamente correctas, sino también apropiadas desde el punto de vista legal y cultural en el país de destino.

 

Traducción Simple

La traducción simple (o no pública) es la traducción de cualquier texto del idioma original al idioma de destino que no debe ajustarse a un formato específico (a diferencia de la traducción pública) e intenta respetar o reproducir el mismo formato que el del original. El texto original se puede recibir en formato impreso o electrónico (Word, PPT, Excel o PDF) y la traducción se entrega en formato Word, PPT, Excel o PDF.

¿Qué se puede traducir?

Textos jurídicos, financieros, contables, societarios, académicos, técnicos, de TI, IA, ciencias sociales, ciberseguridad y marketing, entre otros.

Firma digital

  • Identifica al traductor de manera fácil e inequívoca
  • Garantiza la integridad e inviolabilidad de los documentos
  • Otorga a los documentos la misma validez jurídica que la firma ológrafa
  • Evita el manejo de documentación impresa (en papel) con el consecuente ahorro de costos
  • No se ve limitada por el tiempo ni el espacio, dado que puede aplicarse en cualquier momento y lugar
  • Permite verificar su validez y preservar la cadena de firmas
  • Su legalización se tramita a través de la plataforma del CTPCBA y demora entre 24 y 48 horas

Firma ológrafa (de puño y letra o manuscrita)

  • Se inserta en documentos en papel
  • Ofrece un enfoque tangible y tradicional
  • Puede ser más adecuada o aceptada en entornos o contextos donde no prevalece la digitalización
  • Su legalización se tramita en forma presencial en el CTPCBA con carácter urgente (en el momento) o de un día para el otro